Echarse novia VS Entrenamiento gimnasio – Efectos sobre tu entrenamiento y alimentación.

A cuantos de vosotros os suenan frases como:

“Desde que tengo pareja ya no voy tanto al gimnasio”
“desde que tengo pareja como un montón de comida basura”
“a mi pareja no le importa el físico”
”desde que voy al gimnasio mi pareja está más celosa”

Aquí la cuestión no es un tema de sí es novio, novia sino de pareja da igual el caso.
¿Cómo influye echarse novia/o a tu hábito de entrenamiento y vida sana? ¿Lo potencia o lo empobrece? ¿Te anima a seguir, va contigo…?

A ver cuantos de vosotros estáis entrenando regularmente, cuidando la alimentación, organizando vuestro día a día… y cuando os habéis echado pareja habéis empezado a cambiar, de repente antes que entrenabas duro, tenías una dieta, te planificabas el día… y ahora te da más igual ir a entrenar, estas más vago, dejas un poco de lado la comida sana… ¿Cómo se produce este cambio? ¿Qué es lo que hace que una persona con unos buenos hábitos de repente empiece a cambiarlo?
El caso es que cuando conoces a una persona entran en juego 2 mundos, el suyo y el tuyo y os influiréis mutuamente. Y tanto si lo habéis visto desde tercera persona o lo habéis vivido de primera persona os habéis podido dar cuenta de que puede ocurrir lo siguiente:

  • Entrenar con menos dedicación/concentración.
  • Acudir menos al gimnasio o lugar de entrenamiento.
  • Romper un hábito adquirido.
  • Empezar a comer comida basura (alimentos procesados, grasas trans…)
  • Hacer menos comidas de las que hacías.
  • Adaptarse al hábito de comida del otro…
  • Empeorar físicamente.
  • Cambian tus sentimientos con respecto a ti mismo.

Recuerdo a un Robert un amigo mío al que le paso esto, el entrenaba conmigo desde hacía 2 años, los dos entrenábamos duro, nos esforzábamos cada día, cuidábamos la alimentación, nos sentíamos bien entrenando pero de repente se hecho pareja, esta era muy atractiva como suele ocurrir en estos casos pero no cuidaba nada su alimentación y menos decir hacer deporte… el caso es que ella impuso su REALIDAD a la de él empezando así a sentirse peor, primero empezó a cambiarle el humor, luego aparte de que venía menos le empezamos a notar raro así hasta que no volvimos a saber de él hasta hace unos meses que me lo encontré, iba andando por la calle y de repente alguien me saluda y es como estas veces que alguien te reconoce pero tú no caes… estaba tan cambiado que no le reconocí estaba en una formidable forma física, le mirabas a la cara y tenía una mezcla de alegría, felicidad y paz que no os podéis imaginar el caso es que no pude evitar preguntarle por cómo le iba con la chica a lo que me dijo que ya no estaba con ella, después de hablar un rato le hice la siguiente pregunta ¿Qué fue lo que cambiaste para estar así ahora? Así que dijo mira no era feliz, me estaba sintiendo mal, los hábitos que tenía buenos se esfumaron, empecé a comer más comida basura con lo que empecé a engordar y lo gracioso de todo es que al final ella a la que no le importaba el físico me dejo porque me veía distinto que tía!! Así que después de tocar fondo me di cuenta de que no podemos abandonar lo construido con esfuerzo, es decir si yo tengo unos buenos hábitos y los cambio voy a sufrir, así que si tenemos una pareja que nos complementa fenomenal, sino pues podemos ayudarla a mejorar pero si tiene unos hábitos negativos arraigados y nos influye hacia ellos, es cuando tenemos que ser más flexibles y comunicarnos para alcanzar puntos comunes porque sino una de las 2 partes sufre las consecuencias.

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